No vendes tus ojos, busca el equilibrio...

Siempre lo he pensado: odio los extremos. Por más que lo pienso, lo analizo, intento sobrellevarlo; pero no puedo, es algo que no se me da... ¿es tan extraño no tolerar a los extremistas? A veces siento que me contradigo, no lo sé.
Hay personas que pasan toda su vida idiotizados, cegados por una ideología o tendencia que defienden a capa y espada y muchas veces no comprenden su significado real. Estos extremismos -generalmente de tipo político y religioso y últimamente deportivo-, dan lugar a discordias entre desconocidos, amigos y familiares. Mientras tanto, yo me sigo preguntando: ¿de qué sirven? Si lo que pretenden es crear más división, ¡dieron en el clavo! Lo que más me incomoda de estas situaciones es que los fanáticos permanecen con una venda en los ojos que no les permite ver más allá de su realidad subjetiva, por eso siempre intento ver las dos caras de una moneda; los pros y los contra de una misma situación; sus cualidades, fallas y, sobre todo, su porqué..
Lamentablemente, nuestro país se ha convertido en la sede principal de la parcialidad. Ya estoy cansada de frases despectivas de opositores a chavistas –y viceversa-; de vinotintos a “pasteleros” (qué bueno que ya acabó el mundial); rockeros a reggaetoneros (aunque no se encuentre dentro de los patrones de una "ideología"); “cristianos" a “ateos”, y pare de contar... Si leemos a Amos Oz (2003, p: 26) nos dirá que “la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar”. ¿No tolerar a los intolerantes y desear con todas mis fuerzas que cambien me hace fanática?
Antes de culminar, debo decir que “La Ola” (Die Welle) es una de las películas que refleja con mayor fidelidad lo que intenté expresar aquí. En ella se refleja perfectamente por qué se me hace imposible tolerar tantos fervores desmedidos, pues nos muestra, a través de simbolismos, cómo actúan las ideologías en la sociedad y las peligrosas consecuencias que pueden acarrear. Se las recomiendo en un 100%

Siempre lo he pensado: odio los extremos. Por más que lo pienso, lo analizo, intento sobrellevarlo; pero no puedo, es algo que no se me da... ¿es tan extraño no tolerar a los extremistas? A veces siento que me contradigo, no lo sé.
Hay personas que pasan toda su vida idiotizados, cegados por una ideología o tendencia que defienden a capa y espada y muchas veces no comprenden su significado real. Estos extremismos -generalmente de tipo político y religioso y últimamente deportivo-, dan lugar a discordias entre desconocidos, amigos y familiares. Mientras tanto, yo me sigo preguntando: ¿de qué sirven? Si lo que pretenden es crear más división, ¡dieron en el clavo! Lo que más me incomoda de estas situaciones es que los fanáticos permanecen con una venda en los ojos que no les permite ver más allá de su realidad subjetiva, por eso siempre intento ver las dos caras de una moneda; los pros y los contra de una misma situación; sus cualidades, fallas y, sobre todo, su porqué..
Lamentablemente, nuestro país se ha convertido en la sede principal de la parcialidad. Ya estoy cansada de frases despectivas de opositores a chavistas –y viceversa-; de vinotintos a “pasteleros” (qué bueno que ya acabó el mundial); rockeros a reggaetoneros (aunque no se encuentre dentro de los patrones de una "ideología"); “cristianos" a “ateos”, y pare de contar... Si leemos a Amos Oz (2003, p: 26) nos dirá que “la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar”. ¿No tolerar a los intolerantes y desear con todas mis fuerzas que cambien me hace fanática?
Antes de culminar, debo decir que “La Ola” (Die Welle) es una de las películas que refleja con mayor fidelidad lo que intenté expresar aquí. En ella se refleja perfectamente por qué se me hace imposible tolerar tantos fervores desmedidos, pues nos muestra, a través de simbolismos, cómo actúan las ideologías en la sociedad y las peligrosas consecuencias que pueden acarrear. Se las recomiendo en un 100%
Cabe destacar que, desde mi punto de vista, no está mal defender una ideología, siempre y cuando se respeten los pensamientos disímiles. Queda de parte de nosotros tomar conciencia sobre el riesgo que se corre de caer en el fanatismo e intolerancia.
Tenía que escribirlo... antes de que me vuelva extremista de tanto aborrecer los extremos.... ¿Ilógico, no?

Es totalmente logico.
ResponderEliminarGabriel Garcia Marquez: "Ningun loco esta loco si uno se conforma con sus razones"
Esa frase refleja toda la escencia de la tolerencia.