No afrontar los temores es de tontos...
Si hay algo que siempre he evitado es a hablar de mí, de hecho, recuerdo que cuando en las clases de Castellano debía escribir en primera persona -aunque fuera sobre algo irreal- me costaba muchísimo, simplemente me quedaba en blanco, pero creo que de una u otra forma lo he ido superando poco a poco.
En esta oportunidad, voy a escribir sobre un montón de ideas que han estado merodeando en mis pensamientos y que muchas veces me impidieron actuar y han obstaculizado mis metas: el temor. Sinceramente, a veces me gustaría saber a qué no le temo.
En primer lugar, debo aceptar que le temo al futuro, como también el pasado, pues de las decisiones que haya tomado anteriormente depende lo que seré o dejaré de ser en un futuro. Le temo a no ser lo suficientemente buena en la carrera que elegí para mí. Le temo a esa gruesa barrera invisible que he ido construyendo con los años como mecanismo de defensa, y que cada vez se hace más gruesa. Le temo a la timidez, al pesimismo, a soñar demasiado y perderme de la realidad, y mucho más me atemoriza aterrizar. Le temo a la muerte, a pasar inadvertida, sin dejar un rastro en el camino, a dejar de creer. Les temo a las arañas, a hablar en público y a mi súper-yo, director de mi vida.
Dejando de lado el egoísmo, le temo a que la parcialidad política termine sumiendo a mi país en el vacío, por culpa de esta guerra guiada por el fanatismo. Le temo a que todas nuestras neuronas se quemen, y el poquito de pensamiento crítico que nos queda se extinga y sólo repitamos lo que diga “Mr. TV”, como lo llamaría Eduardo Liendo. (Indiferentemente del “color” del canal).
Te advierto: posiblemente esta sea la última vez que leerás la palabra “política” en mi Blog.
Pero debo confesar que lo que más me aterra, es que el temor gane la partida y dirija mi vida. Tal vez escribirlo, sea el primer paso para restarle espacio en mis pensamientos, tal vez no, pero es mejor hacerlo que decir: “quise hacerlo, pero el miedo me detuvo”.
¿Demasiada sinceridad? Lo siento, este es mi blog…
Me gusta tu blog :D
ResponderEliminarhola hey hoy acabas de superar un temor, hablaste de ti de lo que piensas directamente me gusta...me encanta tu pensar conosco algunas personas que lo deberian tomar de ejemplo, las barreras aunque invisibles y grusas todas caen cuando uno quiere uno puede, hoy te daras cuentas que desde hace mucho tiempo has dejado huella en el mundo con tu forma de ser, de compartir lo que quieras y de reservarte igual ya solo con decir algo y que alguien te escuche preste atencion en su recuerdo esta tu paso sigue asi aunque tu pasado de pie a tu futuro uno simpre puede cambiarlo... hoy tienes un nuevo fan...ATT yo Gerardo Ugueto
ResponderEliminarTodos tenemos temores y el primer y mejor paso es reconocerlos porque nos dá le oportunidad de buscar alternativas para enfrentarlos.Particularmente tengo muchos temores,tal vez te he transmitido algunos de manera inconsciente y en algunas oportunidades te los he criticado porque cada quién vé y siente las cosas de otra forma cuando no es el afectado, sólo te puedo decir que : "el miedo es libre" y actualmente la realidad de nuestra sociedad nos impone muchísimos temores, al menos ya reconociste algunos de los tuyos ,lo cual te facilitará el camino.(que malo que no quedó el primer comentario que te hice, por supuesto, no pude recordarlo totalmente, pero algo parecido a esto era)TQM!
ResponderEliminar:') Muchísimas gracias por sus comentarios. Y bueno, poco a poco intentaré superarlos en la medida de lo posible.
ResponderEliminarUn abrazo♥
Creo que ese temor de no ser lo "suficientemente buena" es algo que se repite en casi todos los seres humanos, y sólo se soluciona aceptándose a uno mismo y saber que uno irremediablemente cometerá errores (a veces, hay errores que parecen aciertos al principio y luego no sabrás como solucionarlos... pero esos no dan miedo). El futuro da miedo, sí, a mí también me da miedo que ese "error" —aún no sé si es un error— que estoy a punto de cometer cambiará mi futuro. Pero estoy dispuesta a cometerlo, porque sólo así aprenderé qué es lo que quiero y qué es lo que no quiero para mi vida. Lo chévere es retomar el rumbo después de haberte perdido.
ResponderEliminarCon respecto a la política, casi nunca hablo de eso. A veces no logro entender ciertas cosas, como los políticos mienten y no sienten ningún remordimiento o cómo se roban el dinero de nuestro país —y en especial, SU PROPIO PAÍS— y no tienen esa vocecita que nos atormenta a todos y no deja dormir.
Bueno, eso. Miedo, sí, pero con moderación.
El hecho que tengas la disposición de vencer tus temores es algo increíble, me gustó mucho tu entrada. Un abrazo.
ResponderEliminar