miércoles, 26 de diciembre de 2012

Nota mental


Debo marcar mis libros. Marcarlos como se debe. Sin temor a hacerles daño. Usar cada nota como antídoto contra el olvido.

Marcarlos. Rayar cada frase que me haga latir. Apuntar cada pensamiento, cada sensación. Plasmar en notas cada escalofrío, sin temor a que algún visitante use aquellas líneas como pasadizo hacia mi mente.

Debo marcar mis libros. Marcarlos como se debe. Sin temor a hacerles daño. Porque un libro no marcado es como un terreno desierto, como un texto no leído.

                                 Efectos secundarios de leer "Traiciones de la memoria",de Héctor Abad Faciolince.
                                                                                                                   

2 comentarios:

  1. Yo odiaba subrayar los libros, lo veía como una ofensa. A su vez miraba mal a lo que lo hacían. Pero me pasó eso de que me topo con frases que encierran una imagen, una reflexión, un significado, un mundo, una revelación, un sentimiento demasiado profundo, frases bellas que simplemente uno quiere abrazar. Aún no tengo el valor de subrayar, sin embargo.

    Mi solución fue twittear esas grandes frases, aunque no siempre hay espacio suficiente y significa separarme del libros unos minutos pero al menos puedo usar esa pausa para sobreponerme de la impresión y respirar, porque hay momentos en que necesitas detenerte en la lectura y decir: wuao (o los que somos más vulgares: "fuuuuck").

    ResponderEliminar
  2. Yo, por el contrario, no puedo dejar de marcarlos. Pero sólo utilizo resaltador o un lápiz. Una línea amarilla no dice mucho. Por eso, de ahora en adelante, quiero escribir notitas en todos lados :).

    ResponderEliminar

Comenta con confianza....