viernes, 19 de noviembre de 2010

Silencio que aturde

(Entre las opciones de publicar y no publicar ya saben cuál ganó. Esto resultó de un ejercicio de mi clase de Taller Redacción I del día 12-11-2010).



Vivir atormentado de sentido,

creo que esta sí es la parte más pesada. Fito Páez.





Blanco, gris, negro y rosa pálido: la melancolía hecha colores; matices que representan tu interior.

Tu andar es apresurado, tanto, que sólo se puede vislumbrar la estela que dejas al caminar. Tu mirada es distante, siempre fija en el horizonte o en el suelo, pero nunca en otros ojos, como si fuera pecado.


Un gran cúmulo de ideas revolotea en tu cerebro como una bandada de aves atrapadas en una cueva sin salida. Tus pensamientos son equiparables con la espesa masa de una sustancia heterogénea que no puede salir de un frasco. Tanto ruido interior deriva en silencio, ese que te atormenta día y noche.

 

La desconfianza es tu escudo, ¿tu mayor virtud o tu mayor defecto? La vida te ha enseñado a no confiar ciegamente en lo que otros dicen; todo lo cuestionas. La duda es tu protección, y eso puede resultar extraño ante los ojos de aquel foráneo que no ha explorado tus tierras.

 

La música es tu fiel compañera. Siempre buscas refugio en aquella hermosa sucesión de melodías que expresa todo aquello que has callado. Ella siempre estará allí para ti, incluso cuando todos se hayan esfumado.

 

Tu rostro es tu peor enemigo. Tu mirada le expone al mundo todo aquello que pretendes ocultar, aunque tus labios estén sellados. Por eso siempre mantendrás tu mirada distante y tu caminar apresurado, para evitar que nadie se sumerja en tus ojos; y la música tan alta que no te permita escuchar el sonido de las aves que revolotean dispersamente en tu interior.
 

1 comentario:

  1. Wow, realmente me pude ver reflejada en ti, excepto que yo miro a los ojos, así no pueda leer lo que ellos dicen...

    ResponderEliminar

Comenta con confianza....