sábado, 6 de noviembre de 2010

Mañana


Mañana le presentaré a mi piel la radiante luz del sol; a mis oídos, el plácido canto de los pájaros; a mis ojos, la muerte sublime del atardecer.

Mañana disfrutaré del apacible sonido del mar y del aroma a pasto húmedo; del vivo azul del cielo y de las excéntricas figuras de las nubes dibujadas en el lienzo infinito.

Mañana despediré al silencio de mi vida, le daré voz a mis pensamientos; emancipación a mis emociones.


Mañana no me importará lo que pienses, me quitaré el incómodo abrigo elaborado con finos tejidos de excusas y compromisos. Me reconciliaré con el tiempo; me dedicaré a vivir.

Mañana pensaré de forma coherente; me olvidaré de tu nombre, dejaré de invocarte con mis pensamientos, suprimiré tu imagen de mi memoria.

Mañana organizaré mi vida; empezaré a comer sano, aprenderé otro idioma, incursionaré en un deporte. Leeré ese libro que compré hace un año. Encontraré un tiempo para renacer.

Mañana tendré fe en la existencia del “mañana”.



2 comentarios:

  1. :)
    que lindo! me sacaste una buena sonrisa.
    Lástima que tengamos la costumbre de decir "mañana", y no "hoy".

    ResponderEliminar
  2. "Mañana pensaré de forma coherente; me olvidaré de tu nombre, dejaré de invocarte con mis pensamientos, suprimiré tu imagen de mi memoria."
    Ojalá pudiera.

    ResponderEliminar

Comenta con confianza....