Si no lo digo, lo escribo
“Aprender a desaprender no es contradicción, es enmendarse.” Cultura Profética.
miércoles, 7 de agosto de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
Una disculpa tardía
se trata de escoger las consecuencias”.
Maurice Maeterlinck
Discúlpame por huir, por negarme a
verte cuando pude. Prefiero recordarte despistado, feliz, buena gente y confiado. Prefiero
recordar tu voz mientras cantabas “Roxanne” con tu inglés particular, cuando me
llamabas con unos tragos de más para decirme que estabas ahí, cuando te
emocionabas por mis logros. Prefiero recordarte vivo, no en una caja
sombría, con ojos cerrados y manos atadas, sin poder luchar.
Discúlpame por la ropa colorida y las
lágrimas guardadas. Discúlpame por la música, pero, sin ella ¿quién soportaría
esta ruido? Si algo he aprendido es que, si no puedo cambiar el pasado, sólo
queda seguir, avanzar y ser fuerte por ti, por mí, por los que quiero.
Discúlpame
por no escuchar a quien repite con insistencia la importancia de dejar salir el
dolor vestido de lágrimas. Entre llorar y escribir, mi elección es obvia.
Cada quien tiene su forma de drenar.
Discúlpame por la distancia; yo
perdonaré la tuya. Discúlpame por los “te quiero” ausentes, por los mensajes nunca escritos y llamadas no hechas. Y, sobre todo,
discúlpame por escribirte cuando ya no puedes leer. “Más vale tarde que
nunca”, dicen. Y yo lamento que sea tarde.
Yo siempre pensé que escribirle a quien no puede leer no tenía sentido. Hay muchas cosas que no lo tienen, ¿qué importa?
domingo, 30 de diciembre de 2012
¡Salud!
"Canta como si no pasara nada.
Nada pasa"
A. Pizarnik
Finjamos que nada pasa. Que la copa no está a punto de derramarse con la primera gota que caiga. Que todo está en orden y no hay nada que lo altere. Que cada pieza está en su lugar.
Finjamos que no sabemos en qué parará esta historia. Aparentemos que no conocemos la raíz del problema, en vez de intentar solucionarlo. Te propongo algo mejor: pretendamos que no hay problema alguno, aunque las gotas que bordean la copa inunden nuestro hogar.
Finjamos que sé lo que siento y cómo afrontarlo. Que no hay tensión. Simulemos que soy fuerte, que no soy humano. Simulemos que estás bien, que yo lo estoy, que no sé la verdad y nunca la sabré. Finjamos que esta historia tiene sentido y tomemos este trago amargo con una sonrisa en los labios. ¡Salud!
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Nota mental
Debo marcar mis libros. Marcarlos como se debe. Sin temor a hacerles daño. Usar cada nota como antídoto contra el olvido.
Marcarlos. Rayar cada frase que me haga latir. Apuntar cada pensamiento, cada sensación. Plasmar en notas cada escalofrío, sin temor a que algún visitante use aquellas líneas como pasadizo hacia mi mente.
Debo marcar mis libros. Marcarlos como se debe. Sin temor a hacerles daño. Porque un libro no marcado es como un terreno desierto, como un texto no leído.
viernes, 12 de octubre de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
Rústico
Escribir sin metáforas ni rodeos. Escribir hasta drenar
la rabia oculta detrás de cada sonrisa. Escribir para evadir la realidad. Para entenderme, mostrarme, esconderme. Escribir y convertir a este teclado en mi confidente.
Escribir sin sentido. Sin
limar ni corregir. Rústico. Sin pulir. Escribir sin esperanzas ni arrepentimientos. ¡Escribir! Nada más.
jueves, 23 de febrero de 2012
Viaje
Pensé, viajé con la mente, reí, me arrepentí, me alegré, reviví fantasmas, los hice regresar y terminé en el mismo punto: frente al teclado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



